Imam Zayyad (P)

Ali Ibn Husein, Imam Zayyad (el que se postra)

    

 

   
(llamado Zain Al-'Abidín)

*(Explicación e interpretación del verso coránico)

    

Por Aziza Gómiz

   

Los Imames de Ahlul Bait (P) no adquirieron renombre por ser Muytahidin (capacitados para extraer dictámenes), ni por ser Mustanbitin (quienes deducen las normas y conceptos a través de las fuentes), sino por ser narradores de la Sunnah. Es por eso que todo lo que ellos decían se considera Sunnah, siendo que se lo transmitían de padres a hijos, hasta llegar a su abuelo el Mensajero de Allah (BP).

De Qutaibah quien dijo: "Un hombre le preguntó al Imam Ya'far As-Sadiq (P) respecto a una cuestión y éste le respondió. Luego el hombre dijo: ¿...y cuál sería tu opinión si fuera de tal y tal forma?. El Imam respondió: "Cualquier cosa que te responda sería la palabra del Mensajero de Allah (BP). No damos opinión personal respecto a nada".

Así, los Imames de Ahlul Bait (P) se constituyeron en una fuente para los Hadices y narraciones y para la explicación de las normas de la Shari'ah y la desvelación de sus enigmas y ambigüedades.

Sus benditas vidas son un nexo y un vínculo homogéneo e ininterrumpido que llega al Mensajero de Allah (BP), sin que irrumpa ningún elemento extraño o desconocido. La conformación de una escuela ideológica y una vida activa en la que el Islam se materializa, se aplican sus normas, y se protegen sus principios, todo eso, nos enfatiza la confianza en la pureza de estas fuentes, y la autenticidad y pureza de lo citado por la gente de la Casa del Profeta (BP).

Se narró de Sa'id Ibn Al-Musib que dijo del Imam Alí Ibn Al-Husein (P):

"Este es el señor de los devotos; Alí Ibn Husein Ibn Alí Ibn Abi Talib"

Ibn Huyr, en su libro As-Sawa'q Al-Muhriqah, describe al cuarto Imam, de la siguiente manera:

"Zain Al-Abidín es quien sucedió a su padre en conocimiento, desapego y devoción".

Tanto Abu Hasim como Sufian Ibn Aiinah atestiguan:

"No he visto a ningún Hashimí (de la tribu del Profeta) más virtuoso y más sabio que Alí Ibn Al-Husein".

Sólo una personalidad envidiable y sin igual como ésta, es digna de ser descrita por los sabios con tales atributos y de que los musulmanes lo consideraran como fuente fidedigna en la enseñanza de los Hadices, la Sunnah del Profeta, la Jurisprudencia, el Tafsir*, los pensamientos doctrinales y el resto de las sagradas ciencias religiosas islámicas.

El Imam Husein, nieto del Profeta, le confió a su hijo Alí Zain Al-Abadín, el imamato y la dirección religiosa de la Ummah. Dijo Imam Ya'far As-Sadeq (P): "Por cierto que cuando Al-Husein marchó hacia Iraq, le confió a Umm Salamah sus libros y testamento, y cuando volvió Alí ibn Al-Husein, ésta se los entregó".

Su nombre completo fue Abu Muhammad Alí Ibn Al-Husein Zain al-Abidín, que además era conocido por Abu al-Hasan e  Imam Sayyad.

Su honorable  madre fue Shahr-Banu hija del rey de Irán; Yazdigard ibn Shahriyar ibn Choesroe. El Príncipe de los Creyentes Alí ibn Abi Talib (P) había nombrado gobernador a Hurayth ibn Jabir al-Hanafí sobre parte de las provincias del este.  Dos hijas del rey habían sido hechas prisioneras y fueron enviadas  al Imam. Imam Alí le dio a Shahr-Banu a Husein como esposa (de la cual nació Zain Al-Abidín), y dio la otra joven a su fiel discípulo Muhammad ibn Abu Bakr de la que nació al-Qasim ibn Muhammad ibn Abu Bakr, siendo estos dos niños pues primos maternales.

Alí ibn Al-Husein, nació en Medina en el año 38 de la Hégira (658 d.C.). El vivió con su abuelo (Imam Alí) 2 años, con su tío Al-Hasan 12 años, y con su padre Al-Husein 23 años. Después de la muerte de su padre vivió 34 años.

El santo Imam, que fue uno de los pocos sobrevivientes de la tragedia de Karbala por encontrarse en esos momentos muy enfermo, tuvo una importante participación, junto con su tía Zainab Kubra (P) como testigo de la realidad de Karbala en el  despertar a la gente al Islam después de dichos sucesos.

A pesar del gran choque emocional por haber presenciado impotente al martirio de sus hermanos y compañeros, y el de su amado padre, en seguida se puso en acción para cumplir su misión de transmitir a los musulmanes quiénes eran la familia del Profeta y qué papel tenían dentro del Islam, según les había legado el noble Profeta (BP).

El ejército de Iazid, después de la batalla, saqueó las tiendas del Imam Husein y las quemó. Decapitaron los cuerpos de los mártires, los desnudaron y los arrojaron al suelo sin entierro.

 Tras eso, hicieron marchar a los miembros de la familia, todos ellos mujeres indefensas y niñas, a Kufa, las cabezas de los mártires que pendían de las lanzas. Entre los prisioneros se hallaban tan solo tres varones: Alí ibn Husein, de 23 años, que se hallaba como hemos dicho muy enfermo, su hijo de 4 años; Muhammad ibn Alí, que sería el quinto Imam, y finalmente Hasan Mutzanna, segundo hijo de Imam Hasan (P), quien también era yerno de Imam Husein y quién, habiendo sido herido durante la batalla, estaba  al borde de la muerte.

De paso por la ciudad de Kufa, la gente después de oír las ardiente palabras de Zainab, la hermana de Imam Husein, dando testimonio de lo ocurrido en Karbala, pudieron escuchar la voz del hijo de Imam Husein que se levantó clara y potente:

"¡Gente! Soy  Alí hijo de Husein Ibn Alí Ibn Abi Talib. Soy el hijo de ese hombre que sus derechos y propiedades fueron cruelmente saqueadas y que su familia está ahora bajo el yugo del cautiverio.

Yo soy el hijo de ese mismo guerrero que ha sido salvajemente martirizado y arrojado en las orillas del Eufrates.

¡Gente! ¿Qué respuesta daréis al santo Profeta cuando os encontréis con él el Día de la Resurrección? ¿Cómo vais a defender vuestros crueles actos cuando el santo Profeta os acuse de haber cometido el asesinato de su progenie con vuestras espadas ensangrentadas?"

La gente que se había parado a escucharle soltaron un grito de lamento y vergüenza.

Los miembros de la Casa del Profeta (Ahlul Bait) fueron llevados como prisioneros desde Iraq hasta Siria (desde Kufa hasta Damasco) y por cada pueblo, aldea, o persona en el camino que se encontrase, incansablemente, repetían las atrocidades que les tocó presenciar y sufrir, pues la tragedia de Karbala y la sangre de los mártires debían ser la prueba fehaciente de la tiranía de los Bani Omeya y especialmente de  la conducta corrupta de Iazid.

Cuando llegó la caravana a Damasco se detuvo en  el bazar, frente a la puerta de la mezquita, donde por lo general solían mostrar a los prisioneros. Un anciano se les acercó y dijo:

-Adorado sea el Dios que terminó con ustedes y apagó esta conspiración -

-¿Acaso no has escuchado que Dios dice en el sagrado Corán "Yo no os pido salario a cambio, fuera de que améis a mis parientes"? -dijo en voz bien alta el Imam- ¡Los parientes del Profeta somos nosotros!

"¿Acaso no habéis oído esta otra aleya que dice "Da lo que es de derecho al pariente?"

-Sí -contestó el anciano y otros que allí escuchaban.

-¡Nosotros somos los parientes a los que se refiere el Todopoderoso cuando dice a su Enviado "dale lo que es su derecho".

"¿No habéis oído la aleya que dice "Sabed que, si obtenéis algún botín, un quinto corresponde a Allah, al Enviado y a sus parientes?"

-Si, lo hemos oído.

-¡Nosotros somos los parientes! ¿No habéis oído acaso en la sura "La Coalición" donde Dios Altísimo dice: "Allah sólo quiere libraros de la mancha, gente de la casa (Ahlul Bait), y purificaros por completo"?

El anciano levantó sus manos hacia el cielo y dijo: "¡Dios mío, estoy arrepentido! ¿Cómo he podido permanecer ignorante tanto tiempo, sin entender las palabras del generoso Corán?", y los demás allí presentes  no pudieron impedir que sus ojos se llenasen de lágrimas.

Cuando fue llevado ante Iazid se presentó de la siguiente manera::

"...yo soy hijo de la Meca y Mina, hijo de Zam-Zam y Safa. Yo soy hijo de aquel magnánimo que levantó la Piedra Negra con su capa. Yo soy hijo de aquel que mejor se puso la vestidura de peregrino y efectuó la circunvalación y recorrió siete veces el camino entre Safa y Marvah y efectuó su Hayy.

Yo soy hijo de aquel que en una noche fue llevado de la Mezquita Haram a la Mezquita Aghsa (en la ascensión al cielo que hizo el Profeta). Yo soy hijo de aquel que Dios Altísimo le hizo revelaciones.

Yo soy hijo de Husein que fue martirizado en Karbala.

Yo soy hijo de Muhammad Mustafah.

Yo soy hijo de Fátima Zahra.

Yo soy hijo de Jadiya Kubra.

Yo soy hijo de aquel que lo sumergieron en su propia sangre".

La Historia misma es la mejor narradora  y da testimonio de la gran influencia de las palabras de este santo Imam durante su cautiverio. El pueblo de Siria que vivía engañado sobre el Islam, se volvió contra su califa y los planes de Iazid de acabar con los miembros de la Casa del Profeta no tuvieron éxito, viéndose obligado por la presión pública a  pedir perdón y a devolver a los prisioneros a Medina.

Rápidamente se expandió el malestar entre los musulmanes y consignas de oposición al régimen Omeya se dejaron oír desde Iraq al Hiyaz (hoy Arabia Saudí).

En el año 64 de la Hégira, Muawiyah II, hijo de Iazid, accedió al trono del califato inmediatamente después de la muerte de su padre. Después de 40 días anunció su renuncia al mismo. Abdellah Ibn Zubair rápidamente se levantó en Meca y la gente de Hiyaz, Yemen, Iraq y otros territorios de Jurazan le juraron fidelidad.

Pero en Damasco Marwan Ibn-Hekam conspiró para acceder al poder tras la resignación de Muawiyah II, pasando a ocupar Siria y Egipto, pero después de un corto período murió dejando a su hijo Abdel Malik como su sucesor. Una vez éste consiguió estabilidad política en su territorio, se dirigió a  Meca  donde capturó a Abdellah Ibn Zubair y lo mandó matar.

Abdel Malik resultó ser un tirano sangriento que, por supuesto, puso como  gobernadores en las provincias islámicas a gente de su calaña.

Se sabe que durante su mandato, ordenó matar a más de 120 mil shi'itas. Y es en este ambiente opresivo donde Imam Sayyad tuvo que vivir, siempre vigilado de cerca por Abdel Malik, que buscaba cualquier motivo para encararse con él.

Imam Sayyad, por ejemplo, se casó con su sirvienta, de lo que fue informado inmediatamente Abdel Malik que aprovechó la ocasión para escribirle una carta burlándose de él por no casarse con una mujer más distinguida. El Imam le contestó: "Tu crees que entre las mujeres del clan de Quraish existen mujeres que de haberme casado con alguna de ellas ganaría en reputación y prestigio, y que además con tal unión tendría hijos mejores. Deberías saber que cada persona convertida al Islam, es tenida como respetable y digna, incluso si es pobre o esclava, y casarse con tales personas es loable y legalmente permitido".

*****

En el año 86 H., subió al poder Walid ibn Abdel Malik, quien igualmente intrigó contra el Imam. Las perturbadoras condiciones sociales a lo largo de la vida del santo Imam, en la que los sucesivos  gobernantes tiranos no le permitieron ningún tipo de movimiento libre, el Imam se vio obligado a tener una actividad pasiva frente al enemigo.

Una vez en su viaje al Hayy (peregrinación a la Kaaba) un hombre le deploró:

-¿¡Tú has dejado a un lado el precepto del yihad (guerra santa) y has escogido cumplir con el fácil mandato de la peregrinación!?

-Ten por seguro que si hubiese tenido fieles y devotos amigos hubiese preferido el yihad." -le respondió el Imam

*****

El Imam estaba tan vigilado que solo los más valientes y fervientes creyentes se atrevían a seguir  sus enseñanzas sin miedo a morir.

Sa'id Ibn Jubair, que fue educado por el Imam, fue arrestado por "Hayyay Thaqafi" quien después de un largo interrogatorio le dijo con ánimo de insultarle:

- Tu eres un tipo miserable y un hombre sin suerte.

- Mi madre me conocía mejor -Sa'id replicó con la cabeza erguida- y me llamó Sa'id (que significa hombre afortunado).

- ¿Te gustaría que te perdonase?

- Solo a Dios ruego que me perdone.

Inmediatamente después fue decapitado, mientras recitaba aleyas del Corán. Sa'id Ibn Jubair fue asesinado simplemente por mantener contacto con el Imam Sayyad.

 

"SAHIFIH   SAYYADIYEH".

Este es el título del libro donde se recogen las oraciones y súplicas del Imam Zain Al-Abidín. En una de sus invocaciones dice:

"¡Oh Dios! Busco refugio en Tí de la avaricia y la furia y de ser arrastrado hacia la envidia, y de la falta de tolerancia y contentamiento.

Busco refugio en Tí del mal carácter y la voluptuosidad y  de ser vencido por los prejuicios y  de ser un esclavo de los caprichos como una persona desobediente que no sigue el camino recto.

¡Oh mi Señor! Te ruego me guardes de la negligencia y de trabajar por tener más ganancias materiales y de escoger lo falso en lugar de la Verdad, de insistir en cometer pecados, que cuento como insignificantes errores.

¡Oh Dios! Desciende Tu Favor sobre mí para que evite el egoísmo en adorarte.

Ayúdame a refrenarme en perseguir la riqueza y en despreciar al necesitado. Asísteme en evitar robar a mis subordinados, y refrenar mi ingratitud hacia aquellos que me han hecho favores y el bien.

¡Oh Señor! Ayúdame a no colaborar con el opresor y a no ser negligente en ayudar al oprimido. A no desear lo que no es nuestro. A no hablar nada sobre la religión en la medida que no sepa bastante sobre ella.

¡Oh Señor! Tomamos refugio en Tí de los que suponen les traicionaremos. No permitas que seamos presuntuosos y  nos dejemos llevar por los caprichos.

Buscamos refugio en Tí de nuestros malos hábitos y pensamientos.

Buscamos refugio en Tí de contar nuestros pecados como simples y ordinarios actos, y de ser dominados por Shaitán y de ser envueltos en calamidades o sufrir persecuciones en manos de los tiranos.

Buscamos refugio en Tí del regocijo  y calumnias de nuestros enemigos y de sentir  la necesidad de un socio o un aliado fuera de Tí, de sufrir condiciones de vida difíciles y de la muerte repentina sin estar preparado.

Buscamos refugio en Tí, de las grandes  ambiciones y  de las grandes aflicciones, y de las peores adversidades y sus terribles consecuencias.

Buscamos refugio en Tí de estar privados de recibir una buena recompensa y de estar bajo Tu Cólera.

¡Oh Señor! Quieras descender Tus bendiciones a Muhammad y su descendencia. Quieras Tú salvaguardar a todos los creyentes, hombres y mujeres, bajo Tu protección, lejos de los malvados. Tú eres el más Misericordioso."

 

Bibliografía:

Imam Sayyad (P), Dar Rohe Haqq, Qum

The fourth spiritual Leader - Islamic Research Found., A.Quds Razavi, 1994

La vida de los doce Imames - Seyyed Tabatabaí, Dar Rohe Haqq, Qom, 1993

Kitab al-Irshad. The book of guidance. Shaykh al-Mufid. Ansariyan, Qom

Los Imames de la Buena Guía - Asamblea M. de Ahlul-Bait, Qom, 1994

   

La Gente de la Casa Profética, su posición y trayectoria. - Mayma'ah Al-'Alami Liahlil-Bait

   

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